La importancia y necesidad de la digitalización produjo que la Unión Europea diera
a luz la Directiva 2001/115/CE en la que se define el marco legal para la emisión
de facturas a través de medios telemáticos o electrónicos, autorizando que las facturas
expedidas sean transmitidas por medios electrónicos (sin necesidad de imprimirlas
en ningún momento) y asegurando que en todos los estados miembros se realizaran
las disposiciones necesarias a tal efecto antes de Enero de 2004.
Esta nueva normativa supone un importante empuje para las relaciones entre las Administraciones
y las empresas que operan en la Unión Europea, así como entre las propias empresas
entre sí, ya que gracias a ella se verá optimizada la gestión de las facturas.
Por último, es importante tener presente que la factura electrónica firmada digitalmente
supone la completa sustitución de la factura enviada en soporte papel y que está
sujeta a los mismos requisitos y obligaciones que dichas facturas. Es a todos los
efectos una factura plenamente legal, y sin duda es la factura del futuro.